Senado aprueba etiquetado frontal de alimentos

Las reformas a la Ley General de Salud que fueron aprobadas en lo general y particular buscan establecer un mecanismo de información a los consumidores sobre el contenido calórico de los productos.

El pleno del Senado aprobó en lo general y lo particular la Ley General de Salud modifica el etiquetado de alimentos y bebidas no alcohólicas, que se pretende funcione como un mecanismo de promoción a la salud contra la epidemia actual de sobrepeso y obesidad, proteger al consumidor de engaños y desestimular la compra de productos no saludables. El dictamen fue enviado al Ejecutivo.  Senadores mostraron frutas, latas, envases de leche y diversos empaquetados para hablar en favor o manifestar su rechazo a la propuesta. Incluso, el panista Osvaldo Fuentes cuestionó a sus compañeros sobre si conocían el número de calorías al día que debe consumir un menor, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero nadie tenía conocimiento de ese dato, que es de mil 500 calorías. 

Al presentar el dictamen enviado por la Cámara de Diputados, Miguel Ángel Navarro, presidente de la comisión de Salud del Senado explicó que con este documento se puntualiza que la promoción a la salud integra la alimentación, actividad física y nutrición. Precisó que los programas de nutrición promoverán la alimentación nutritiva y deberán considerar las necesidades de la población; por lo que se proponen acciones para reducir la mal nutrición y se promoverá el consumo de alimentos y evitar los que sean riesgosos para la salud. Además, se mandata a la Secretaría de Salud para establecer las necesidades nutrimentales que deban satisfacer los cuadros básicos de alimentos, evitando altos contenidos en azúcares, grasas saturadas, grasas trans y sodio. También se exigirá fortificación obligatoria de harinas industrializadas de trigo y maíz, indicando los nutrimentos y cantidades que deberán incluirse. “Este es un inicio, pero no es un fin. Estamos conscientes y responsables. Tenemos que insistir en una conducta, no solamente alimentaria sino educativa que forme una nueva cultura a niñas y adolescentes y adultos. Nunca es tarde para aprender en materia de salud. La obesidad infantil es culpa de los adultos, no de los niños. Con esta minuta, damos a penas un paso de mejoras necesarias para atender la amenaza más grande que hoy tenemos: la obesidad”. Mientras que, Ana Lilia Rivera, presidenta de la Comisión de Estudios Legislativos, destacó que de acuerdo con datos de la Organización de la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México se encuentra en el primer lugar a nivel mundial en obesidad infantil y en segundo lugar en adultos. “Lo anterior significa que nuestro país 7 de cada 10 adultos padecen sobre peso u obesidad y 3 de cada 10 niños y niñas, entre 5 y 11 años, también. Así como el 35 por ciento de los adolescentes entre 12 y 19 años tienen el mismo padecimiento con estimaciones que indica que de seguir así esta tendencia, uno de cada dos niños desarrollará diabetes a lo largo de su vida”, expresó. 

Indicó que éstos datos reflejan un severo problema de salud pública por la diabetes mellitus que en 2006 afectaba al 9.2 por ciento de la población en México, hoy ha alcanzado el 9.4 por ciento de nuestra población, lo que equivale a más de 7 millones de personas. “La obesidad no sólo es un problema de salud pública, sino también una carga financiera considerable para el Estado, pues según datos de la Organización Mundial de la Salud la obesidad y sus complicaciones le cuesta a nuestro país 7 mil 800 millones de dólares anuales, lo que equivale a las pérdidas generadas por el robo de combustible”, destacó.

Con información de Angélica Mercado 

Milenio.com


Print   Email